El siglo pasado fue quizás la meca de la publicidad, esa tradicional y aspiracional en la que todos los personajes mostraban que a través de un producto, adquirían una serie de cualidades que los llevaban al éxito: el perfume permitía seducir, el electrodoméstico permitía ser mejor dueña de casa, la leche o el detergente ser una mejor madre, lo light ser delgada y así una sucesión de momentos que se reflejaban a través de la pantalla o las revistas. 

En esta ocasión, recopilamos piezas de distintas épocas que fueron una muestra de cómo era la comunicación de icónicas marcas de cigarrillos a nivel global.

Separadas en tres de las principales dimensiones usadas como argumento persuasivo, la muestra contempla piezas organizadas en las siguientes categorías:

  • Publicidad de tabaco y género.
  • La masculinidad desde las marcas de cigarrillo.
  • La vida social, el momento de fumar y disfrutar.

Cabe señalar que desde fines del siglo XX las regulaciones y leyes a nivel global cambiaron el escenario de las tabacaleras y la forma de promocionar sus productos. Hoy se encuentra prohibida toda comunicación publicitaria desde las marcas de cigarrillos, como así también su consumo en diversos espacios denominados hoy libres de humo, sumado lo anterior a una fuerte fiscalización para que estos productos no lleguen a ser consumidos por adolescentes.

Lo que fue parte de la moda, glamour y estilo de vida, hoy es un recuerdo y por ello la motivación a recordar qué y cómo nos hablaron las marcas de cigarrillo durante gran parte del siglo XX.

Publicidad de tabaco y género 

Desde que las marcas de tabaco comenzaron a incorporar a la mujer como protagonista de la publicidad, lo hicieron principalmente desde dos espacios: explotar “la sensualidad/sexualidad” de esta  y la mujer como “accesorio”.

Recogimos para esta exposición mensajes de marcas tan icónicas como Camel, Salem, Lucky Strike y Kent, entre otras, que construyeron su narrativa desde estos espacios, desarrollando un imaginario que refleja el cómo se entendía el rol de la mujer en aquellas épocas.

La masculinidad desde las marcas de cigarrillo 

Lucky Strike y Marlboro pueden considerarse como íconos de lo masculino, de la rudeza, de lo que estaba asociado a fumar, del poder y de la conquista. Al más puro estilo Don Draper acá una muestra de cómo se entendía el rol del hombre en esta industria.

Dato: la serie Mad Men y su protagonista, desde su primera temporada en 2007 hicieron que Lucky Stricke aumentara un 70% sus ventas. Esto es lo que se llamaría un “placement exitoso”.

Vida social , el momento de fumar y disfrutar

Quizás el argumento más usado, sobre todo desde los años 60’ en adelante. Fumar era parte de la socialización, el disfrute y la felicidad, convirtiendo al cigarrillo en la mejor forma de compartir.

Así se construyó un imaginario que fue difícil de rebatir, porque esto ocurría en múltiples espacios: desde la playa paradisiaca a las discoteques europeas de los 90’ sonando a rave, toda la comunicación de estas marcas nos decía lo placentero que era fumar y a dónde nos transportaba con su mensaje.

Lucky Strike Cigarettes (1955)