Como cada año, desde 2013 y a nivel global, se celebra el 20 de marzo, el Día Internacional de la Felicidad, hito decretado por la Organización de las Naciones Unidas.

Durante décadas la publicidad ha basado toda su narrativa en este concepto: cómo alcanzarla, a través de qué, cómo es, qué debes hacer para ser feliz y, un largo etcétera. Pero, hoy en día, en lo que todo se divide en una sociedad en pre pandemia y en pandemia, las marcas y organizaciones detrás de ellas, han debido acercarse a sus consumidores desde otro lugar: la empatía, reconociendo que los intereses son otros y, que si bien esta pandemia ha dejado mucho dolor, también a generado aprendizajes y valorización de aspectos antes no tan relevantes y reconocidos como tal: la familia, la salud, la seguridad, los amigos y las relaciones humanas (y animalas).

La encrucijada entonces es que las marcas se dieron cuenta (otras no) que la felicidad no es “algo superficial” si no que se vincula con la realidad y cotidiano de cada ser. Algunas pudieron vincularse de manera honesta y en esta exposición quisimos rescatar aquellas que si lograron construir esta narrativa y aquellas que no son un buen ejemplo de esto.

Como dato, en el último estudio de IPSOS Global publicado en octubre de 2020 (Felicidad Global), en el transcurso de la última década, los niveles de felicidad han disminuido drásticamente en el mundo, pues entre 2011 y 2020, el porcentaje de quienes dicen ser felices se ha reducido, al menos, en 14 puntos a nivel mundial (1).

En esta década el porcentaje de felicidad ha bajado cinco puntos o más en 17 de los 23 países encuestados de 2019 a 2020, algo que se ve reflejado en los resultados de México, Turquía, Sudáfrica, Argentina, España e India, países que muestran caídas de más de 20 puntos.

Cuáles son los principales motores de felicidad a nivel global:

Mi salud física y mental55%
Mi relación con mi pareja49%
Mis hijos49%
Sentir que mi vida tiene sentido           48%
Mis condiciones de vida (agua, comida, vivienda)45%
Mi seguridad personal45%

Si se comparan las cifras con las del año pasado, solo dos países de América muestran ganancias entre 2019 y 2020: Argentina que sube 9 puntos y Brasil, 2. Sin embargo la mayoría baja, de hecho, Perú, Chile y México experimentan caídas de dos dígitos en comparación a 2019 (-26, -15 y -13 puntos, respectivamente). Se observan también caídas de casi 10 puntos tanto en Canadá como en Estados Unidos (-8 y -9), aunque los adultos de estos países dicen ser los más felices de la región (78% y 70%).

El caso chileno se puede entender porque se ha vivido un largo periodo de incertidumbre, a la pandemia le precedió un estallido social que dejó la sensación de haber vivido dos crisis seguidas. Pero estos cambios han replanteado muchos ámbitos que siempre han existido, pero que estaban bajo aspectos profundamente individualistas. El concepto de comunidad retoma protagonismo y ello lleva a que la sociedad chilena comience a cambiar.

Según el estudio, en nuestro país, las primeras cinco fuentes de felicidad son: salud o bienestar físico (66%), sentir que la vida tiene sentido (66%), tener un trabajo o empleo significativo (62%), seguridad y protección personal (61%) y sentir el control de la vida (60%), es decir, para las y los chilenos, la felicidad actualmente radica en tres grandes factores: la salud, el sentido de nuestras vidas y el nivel de control o seguridad con el que enfrenta el contexto de incertidumbre. 

Te invitamos a revisar nuestra exposición virtual del «Día de la felicidad»: