El 10 de agosto se celebra el Día Mundial de la Pereza, una palabra que ha ido tiñéndose de un tono negativo y que se ocupa, principalmente, para referirse a flojera.

La pereza, instalada desde el cristianismo como unos de los 7 pecados capitales tiene mala, muy mala fama. Incluso, desde su definición etimológica, su significado es peyorativo: Sustantivo femenino, término que se refiere a un descuido, negligencia, desgano, tedio, desidia o indolencia de las cosas o las acciones en que están obligados. Tardanza, flojera, lentitud, dilación, demora o vagancia en los movimientos y las acciones.

La pereza es un término que procede de pigritia, un vocablo latino. Puede emplearse para nombrar a la desidia o a la flojera que lleva a las personas a no poner empeño o a no desarrollar ciertas tareas que debería cumplir.

Dónde y por qué se celebra el día internacional de la pereza

El Día Mundial de la Pereza es el día de clausura de las Fiestas de la Industria el Comercio y la Cultura que se celebra anualmente, en el mes de agosto, en la ciudad de Itagüí, Colombia. Es un evento cultural y festivo donde la celebración convoca de manera masiva a la comunidad para que haga un uso sano y positivo del tiempo libre y del ocio.

¿Qué es la pereza?

Por qué es tan mal vista/efectos en una sociedad consumista: La pereza no es un rasgo de personalidad. “Es una costumbre adquirida. Los factores biológicos o de personalidad pueden influir, pero no son determinantes”. No obstante, el tipo de educación que recibimos tiene un efecto crucial en nuestros modelos de conducta.

Otro de los factores que fomentan la pereza tiene que ver con la cultura occidental. Las culturas orientales valoran el esfuerzo como algo muy positivo que nos ayuda a crecer y fortalecernos.

Es necesaria

Los efectos del estrés: Según el documento Chile Saludable, realizado por la Fundación Chile en conjunto con Gfk Adimark en el año 2016, un 42% de la población se declara “altamente estresada”. Esto en contraste con las cifras del mismo estudio realizado el 2012, donde solo el 22% de la población se consideraba viviendo bajo altos niveles de estrés.

Chile tiene varios récords respecto a enfermedades de Salud Mental: tenemos una de las tasas de suicidio más altas del mundo, uno de cada tres chilenos enfrenta un trastorno de Salud Mental y puntualmente, un 17% de la población sufre de trastornos depresivos. De hecho, de las enfermedades y problemas vinculados a Salud Mental en nuestro país, aquella que más licencias médicas produce son los cuadros de estrés.

La Primera Encuesta Nacional de Salud Mental Universitaria de Chile revela que un 46% de los alumnos tienen síntomas depresivos y muestras de ansiedad y un 54% sufre de estrés. Además, presenta preocupantes cifras sobre la calidad del sueño y los hábitos de los estudiantes.